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Ramas del Pensamiento Filosófico Latinoamericano
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Autor: Tomado de: Revista Ancla. 1969. p.2 - 10.
INTRODUCCIÓN.— Hemos dicho que la producción literaria de la filosofía en América Latina es muy escasa. Con todo podemos examinar un poco ciertos aspectos de la vida que son los mejores libros sobre la filosofía actual.
No observaremos todos los aspectos de las filosofías latinoamericanas pero sí los más importantes. Aunque resulte un tanto contradictorio a Sartre, no estamos de acuerdo con su idea de que "una filosofía se constituye para dar expresión al movimiento general de la sociedad; y mientras vive, sirve de medio cultural a los contemporáneos". Porque si bien el pensamiento latino tiene un conjunto de caracteristicas que lo hacen único, no es por eso menos cierto que la aplicación y las condiciones particulares de cada clase le han llevado a tener filosofías distintas.
Tampoco podemos admitir con Sartre la idea de que una filosofía dominante debe obligar a todos los filósofos a seguirla. El mundo actual se caracteriza por ser rebelde a encajarse en moldes prefabricados. Actualmente no hay pensamiento filosófico que se considere como guía única. Cada uno tiene campo en medio de sus seguidores que tratan de hacerla resaltar. El problema de la filosofía es que no ha podido solucionar a cabalidad los problemas que le vienen preocupando desde sus comienzos. El hecho de que ciertas ramas del conocimiento filosófico nieguen algunas afirmaciones de otras, sólo ponen de manifiesto que es casi imposible reconciliar las ideas y llevarlas a un denominador común.
Basados en estas ideas, analizaremos los pensamientos en Latíno- américa.
POSITIVISMO LÓGICO.— Según el doctor Young, "el positivismo 1ógico, es uno de los movimientos más fuertes y activos de la escuela naturalista de nuestros días. Representa al naturalismo en su forna más radical". El positivismo lógico rechaza lo metafísico porque so acepta lo que puede ser comprobado en el laboratorio. Como los grandes problemas de la filosofía están fuera de la comprobación del laboratorio, dice el positivismo lógico que la filosofía debe dedicarse estudio del análisis lingüístico, aduciendo que "Platón edificó una teoría metafísica, pero la levantó sobre una base de análisis del lenguaje."
Se piensa que el positivismo en América Latina "trajo un sentido progresista de la vida". Por esta razón en la política se le ha tratado de identificar con el liberalismo, hasta el extremo de decir que "con triunfo del partido liberal ... el positivismo terminó imponiéndose en los círculos oficiales y su influencia se hizo sentir vigorosamente en la acción gubernativa". Oyóla Cuéllar, un boliviano fervoroso en 1as discusiones filosóficas combatió el positivismo afirmando su superficialidad.
Otro gran adversario del positivismo fue el arzobispo Miguel t los Santos Taborga, quien lo criticaba en forma tremenda:
La antifilosofía a que M. Augusto Comte dio el nombre de positivismo, no es otra cosa que el materialismo antiguo presentado bajo nombres y formas nuevos. Los verdaderos padres del positivismo son Leucipo, Demócrito, Zenón, Epicuro; hay sin embargo, una diferencia bien marcada entre las doctrinas de éstos y el moderno materialismo: hacían mal uso de la razón pero no la desconocían; enseñaban errores monstruosos sobre las grandes cuestiones, pero no intentaban suprimirlas. El positivismo, es, pues, un paso adelante hacia las más espesas tinieblas intelectuales, pues es la negación de las verdades de orden intelectual y moral.
Sin embargo de estos ataques, el positivismo se ha impuesto en los países de América Latina en donde el liberalismo ha logrado hacer comprender al pueblo que el progreso es necesario para elevarse en las condiciones de vida. Los partidos liberales, máxime cuando están en los gobiernos, aplican el positivismo como un sinónimo de progresismo.
En los aspectos generales de la vida latinoamericana predomina en los espíritus positivistas el sentido de la información, la necesidad del conocimiento científico. Se cataloga al uruguayo José Enrique Rodó como el exponente más alto del "idealismo" positivista latinoamericano, a quien pertenece la idea de que el joven es para los positivistas el depositario del entusiasmo y la esperanza. Este rumbo del positivismo hacia la juventud ha hecho que en América Latina los jóvenes lleguen a los Congresos antes de los treinta años, que hagan impacto con la política dentro de las universidades y sobre todo que el joven actual, pagado de si mismo, avance por sendas del desconocimiento de los hechos y fundamentos de las generaciones pasadas, y en aras de un progreso mal interpretado, llegue a dar menor importancia a sus tradiciones más nobles.
Como dice Luis Alberto Sánchez, famoso escritor peruano, de ese juvenilismo "brotaron los suntuarios congresos de estudiantes y también el prestigio de las asambleas panamericanas".
Los textos sencillos de filosofía que se estudian en los años del bachillerato están divididos sobre la opinión del' positivismo. Los escritos por sacerdotes y conservadores lo refutan, tal como lo hace el P. Andrés Rosa cuando dice:
El positivismo descansa en un principio falso porque, si - bien es verdad que los sentidos son indispensables en algunos casos para llegar al conocimiento de las cosas, no lo es menos el que existe en nosotros una facultad espiritual que es el alma, capaz de estudiar seres y nociones inmateriales que escapan la acción de los sentidos.
El profesor Santiago Flores hace un análisis del positivismo aerial e indica que "la formación del positivismo moderno es una consecuencia necesaria de la evolución realizada por las ciencias experimentales durante los últimos siglos". Menciona también el mismo autor que:
El positivismo está igualmente alejado del empirismo y del misticismo: del mismo modo que no parte de los hechos para perderse en series sobrenaturales o principios abstractos, no se desvía en observaciones sin coherencia. Pero, en lugar de».inquirir causas absolutas y de querer . sacar de éstas la formación de las cosas, indaga las leyes de los fenómenos. La ciencia se apoya en la inmutabilidad de las leyes de la Naturaleza, que se reveló por primera vez al pensamiento cuando los griegos fundaron la astronomía matemática.
Estas posiciones nos hacen notar que las formas de ver al positivismo lógico en América Latina no es fija. Dependerá de las presuposiciones del autor.
Una última palabra para decir que aunque algunos autores han identificado al positivismo con progreso (tal vez por su insistencia de comprobarlo todo en el laboratorio), hay una parado'a: los positivistas tienen que aceptar las teorías matemáticas, aunque éstas no sean probables en el laboratorio pero sí por la razón lógica matemática. La paradoja está en que el progreso se ha efectuado aceptando y aplicando teorías racionales tales como las matemáticas, aplicadas tanto en los experimentos de laboratorio como a teorías racionalistas que hacen avanzar a las mismas matemáticas.
EXISTENCIALISMO.— Dice Guillermo Francovich que "el positivismo con su naturalismo superficial había destruido a principios del siglo toda preocupación auténticamente filosófica".
Pero ¿es cierto esto? Han aparecido filósofos como Ortega y Ga-sset, José Ingenieros, Gregorio Marañón quienes han puesto a disposición de las nuevas generaciones latinoamericanas los pensamientos filosóficos más contemporáneos. El señor Francisco Romero posee una "Biblioteca Filosófica" bajo su dirección en la Editorial Losada de Buenos Aires que ha sido para la América Latina un factor importante para el despertar filosófico.
Pero ha habido quienes han "tomado el rábano por las hojas" y han tomado el existencialismo de Sartre, que es ya un existencialismo desfigurado, y lo han llevado a ciertos extremos que llega a confundirse con el nihilismo, que en América Latina ha tomado el nombre de nadaísmo.
No es posible "delimitar el existencialismo considerado como un movimiento global, en función de una proposición particular y abstracta tal como 'la existencia precede a la esencia'," aunque éste sea según Sartre el principal dogma del existencialismo. Pero no es menos cierto que el existencialismo en América Latina sólo ha tomado el "quemeimportismo" de Sartre y lo ha aplicado a la vida haciendo no sólo a Dios muerto, sino restando la utilidad de la misma vida, y •entrando en la paradoja de que el existencialismo cree en la existencia del ser humano pero no le importa la existencia.
De allí también la razón por qué han proliferado gente sin ocupación que se dicen a sí mismos ser existencialistas y se dedican a improvisar poesías y frases que, en otras circunstancias fuera razón .suficiente para recluir en un manicomio a sus autores, pero que ciertas revistas publican como cosa importante de la clase intelectual latinoamericana.
Sin embargo, debemos estar agradecidos a otras publicaciones que al difundir poesías o prosa de los nadaístas o escritores de "la nueva ola" pone el condimento humorístico para hacer ver en realidad que esta escuela antes que filosófica ha llegado a constituirse en un refugio de los no pensadores. Asimismo rechazan a pseudo escritores que al decir "el agua del océano es salada" creen estar diciendo y haciendo el descubrimiento más grande del siglo.
Aunque estas cosas están sucediendo por América Latina, debemos aclarar que lo básico del existencialismo es llevado por un método dialéctico logrando obtener una filosofía atea, sádica y pesimista. El existencialismo actual es el producto de nuestra era y representa el pensamiento de hombres que han perdido la esperanza.
Nos dejan sorprendidos filósofos eruditos como Antonio Ruiz de Elvira cuando dicen:
Es la paradoja constitutiva del hombre: que la existencia nos comunica la existencia de la no-existencia del bien, que consiste en ser lo que no es existencia; por eso existir es intentar no-existir. Pero no-existir no es la nada; la nada es una forma de la existencia. No-existir es, por el contrario, el todo, es decir, Dios, lo que no existe, puesto que está en reposo y fuera del mal. Existir consiste, pues, en desear a Dios; la nada no es sugerida ni buscada por la existencia, porque la existencia consiste en desear, no en estar inmóvil: todo aquello que la existencia busca con la apariencia de nada es la nada del mal, es decir, Dios.
Podemos notar la clase de pensadores que han influido y están influyendo el pensamiento latino. Es un existencialismo que se adapta a todas las circunstancias. Así cerno Rulz de Elvira pone a Dios como-en reposo, hay otros como Sartre que le hacen muerto. Es una lástima que la rama teística del existencialismo que comenzó con Sóren Kier-kegaard haya sido descuidada en América Latina y sólo haya podido-desarrollarse la rama materialista del existencialismo.
MARXISMO.—El Marxismo es conocido también por el nombre de Materialismo Dialéctico o Comunismo. Carlos Marx admitió que su método, que antes que nada es una filosofía, es dialéctico pero hizo una diferenciación con la dialéctica de Hegel. Básicamente el marxismo dice ser científico por ser profundamente materialista, determinista porque los factores económicos determinan el curso inevitable de los acontecimientos, dialéctico porque el proceso de la historia es guiado por la iteración de ciertas fuerzas, y anárquico porque el fin ulterior de la historia tiene que alcanzarse mediante una revolución mundial.
¿Hasta qué punto ha influido la filosofía comunista en América Latina? No se puede saber con exactitud. Podemos decir que en la clase obrera ha hecho impacto de una manera tremenda. La utopía comunista ha sido llevada a extremos en la cual se insiste en persistir que cuando triunfe el marxismo no habrá necesidades materiales porque el estado suplirá todo. No habrá más patrones y jefes, ni clase social alta. Todos seremos iguales dentro del comunismo. El estado se encargará de la educación de los niños. A cada uno, sin importar el trabajo que desarrolle (sea profesional o simple jornalero) se le dará lo suficiente para todas sus necesidades. Y continúan las promesas. ¿Qué es lo que usted desea? El comunismo se lo ofrece. Como dicen los marxistas a la clase trabajadora: "usted no puede perder sino sus cadenas".
A la clase media también el materialismo le hace toda clase de promesas. A la gente que se dedica a estudiar logra convencerla por medio de sus razonamientos. No hay que olvidarse que ante todo el comunismo es una filosofía y esto atrae a los intelectuales y no pocos científicos se sienten atraídos.
El resultado actual en América Latina es encontrarnos con universidades plagadas de estudiantes comunistas, profesores que tienden fuertemente al comunismo y lo enseñan desde las cátedras, una clase media insatisfecha en busca de alguien que le resuelva multitud de problemas y creen encontrar su esperanza en el marxismo, una clase proletaria que está lista a sacrificar y a luchar con tal de obtener lo que desea, una clase trabajadora que anhela que su patrón no sea tan rico o en cambio desea ser tan rica como su patrón, y así sucesivamente. Todas estas personas en América Latina se han de:ado llevar por las promesas y cierran los ojos a la realidad de que el comunismo, en los países en donde ha sido implantado, no ha logrado cumplir sus promesas.
En la historia del marxismo latinoamericano encontramos dos etapas perfectamente definidas, que podríamos denominar la etapa especulativa y la etapa política. Durante la primera, el marxismo es una doctrina sociológica e histórica, el "materialismo histórico", que se estudia en las universidades, se discute en las academias y se utiliza para la explicación de los fenómenos presentes y pacados. En la segunda etapa, el marxismo se convierte en una fuerza social actuante que preside la organización de grupos políticos, que adquiere los contornos de una ideología indiscutible y que se enseñorea dogmáticamente del pensamiento de las nuevas generaciones.
OTRAS FILOSOFÍAS.— Vale la pena mencionar ligeramente a algunas de las filosofías menores en América Latina.
El Hedonismo es la filosofía que tiende al placer. Para este tipo de filosofía es fácil encontrar adeptos pues el hombre por naturaleza busca lo que le da placer. Una manifestación positiva de esta filosofía se expresa por medio de las novelas "románticas" de "autoras famosas". En sus novelas es fácil encontrar expresiones cerno ésta: "batiéndose mojado por la lluvia. Juana entró en la casa que a lo lejos divisó; al abrir la puerta se encontró a Enrique que estaba dormido y ella, sin saber quién era, pero sintiéndose atraída por su bello rostro, •despojándose sus ropas, se acostó junto a él .. ."
No es raro encontrar cartas de protestas por este tipo de novelas que dan un concepto falso del placer fácil.
Otro tipo de filosofía que en América Latina ha hecho efecto, aunque en grado menor, es el racionalismo de Descartes. Se la usa para tratar de resolver los problemas perennes de la filosofía, con los mismos resultados que tenia Descartes, no poder llegar en forma exahus-tiva a resolver nada.
CONCLUSIÓN
¿Cuál de estas filosofías predominará en los años futuros? Es difícil predecirlo. Pero la tendencia a buscar más y más las comodidades materiales como símbolos de felicidad y finalidad en sí misma, nos hacen presentir que a menos que urgentemente el cristianismo busque dar, en toda su plenitud, el mensaje de Cristo verdaderamente, tendremos que vernos confrontados cada día con mayor materialismo.
A través del análisis de las filosofías en América Latina podemos darnos cuenta que además de pensamientos , una filosofía trae consigo cierta manera de vivir de acuerdo al pensamiento. De allí que en el cristianismo podemos dar una manera de vivir y por el proceso contrario llegar a una filosofía.
No decimos que quien acepte el cristianismo tendrá al instante su filosofía cristiana. Tampoco tendrá al instante una manera de vivir prácticamente el cristianismo. Pero dentro del proceso de la vida cristiana, el creyente podrá adoptar una filosofía sana. J
BIBLIOGRAFÍA
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