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Píldora del día después ¿qué tan buena es?
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Píldora del día después ¿qué tan buena es?

Autor: Carmen Elena Villa Betancourt - elcolombiano.com
En el año 2001 cuando el entonces jefe de gobierno español José María Aznar introdujo en su país la venta libre de la píldora del día siguiente, dijo que esta medida ayudaría a reducir el número de abortos y embarazos no deseados.

Durante estos diez años en algunas comunidades autónomas de este país se han distribuido de forma gratuita este fármaco incluso a niñas de 10 años. Pero hoy, según un informe publicado recientemente por el ministerio de sanidad en España sobre el llamado IVE, subtitulado “datos correspondientes al año 2011”, resulta que la llegada de esta pastilla no solo no ha reducido el número de abortos en este país sino que los ha doblado. En el año 2000 hubo 60 mil abortos. Un año más tarde y tras repartir esta píldora, se practicaron 10 mil abortos más. Y en el año 2011, que se repartieron 700.000 pastillas hubo 118,359 abortos.

Recuerdo cómo hace una década muchos expertos presentaban esta píldora como una de las más revolucionarias y eficaces soluciones al problema de los hijos no deseados. Hoy vemos los resultados de su promoción y venta libre en muchos países, que en la mayoría de los casos no va acompañada con una educación en la sexualidad responsable sino más bien de una promoción de la promiscuidad descontrolada. Se les dice: “tranquilos, hagan lo que quieran, que con la píldora lo solucionan todo”, pero no todos conocen las consecuencias que puede traer su consumo como una disminución progresiva del efecto de esta pastilla con el uso del tiempo, interrupciones graves del ciclo menstrual, convulsiones, y un notable riesgo de embarazos ectópicos. Y hasta aquí no hemos mencionado el efecto negativo más doloroso: la mayoría de las veces esta pastilla actúa como antiimplantatoria. Es decir, destruye el óvulo ya fecundado e impide que se implante en el útero de la madre.

Estamos hablando de un aborto, aunque muchas farmacéuticas quieran tergiversar la información. Se trata de la muerte de un cigoto, que contiene todo el material genético que determina las características de este nuevo ser y que busca implantarse en el útero para comenzar a crecer y desarrollarse. El óvulo fecundado es ya una nueva humana. Si se impide su implantación se termina abruptamente con una nueva vida en miniatura que acaba de comenzar. No olvidemos que la vida de todos nosotros ha iniciado de esa manera.

La solución no está en promover un fármaco que, sin decir toda la verdad sobre el mismo, promueve un uso libertino de la vida sexual. La solución está en la educación de una sexualidad donde el amor, la responsabilidad, la fidelidad y la madurez sean el eje central y donde se concientice a nuestros jóvenes que es necesario que sepan asumir las consecuencias de los actos, incluyendo la de la concepción de un nuevo ser.
 
  WCN.  
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