World Christian Network
   
La pornografía
TwitterCompartir en Twitter   
 

Autor:

Debido a que la distribución de la pornografía es conceptuada como algo ilegal y debido a que es perpetuada de muchas maneras diferentes, es imposible obtener estadísticas que estén sujetas a la verdad. Sin embargo, la evidencia señala que el problema es grave.

CAUSA DEL PROBLEMA

Las razones para la amplia distribución de materiales pornográficos puede ser resumida en una breve y suscinta declaración: algunas personas están dispuestas a producir y distribuir la inmundicia, muchas personas están dispuestas a pagar dinero por ella, y la mayoría de las personas parecen dispuestas a tolerar la transacción o al menos, se mantienen al margen.

Muchas personas están dispuestas a producir y distribuir la pornografía. Evidentemente, su gran incentivo es el lucro. Hay mucho lucro en la pornografía. Otra razón por la cual existe la pornografía es que las personas la compran. Muchos jóvenes compran este material por simple curiosidad. Algunos están tratando de encontrar información sexual negada en sus propios hogares. Muchos adultos desavenidos compran materiales pornográficos tratando de experimentar un placer o deseando un estímulo erótico.

Comparten la responsabilidad por el problema de la pornografía con aquellos que la producen y aquellos que compran el material, los millones de personas que, debido a la indiferencia, permiten que esta avalancha continúe.

Numerosas personas que usualmente considerarían malo comprar el material pornográfico han contribuido a su gran distribución al no oponerse a ella. No se han informado en torno al problema. No han informado a las autoridades respectivas cuando se les han mencionado materiales obscenos. No han hablado en contra de la obscenidad. Han fracasado al no respaldar las leyes existentes. Hoy día, como siempre, la única cosa necesaria para el triunfo del mal es que las personas buenas no hagan nada para oponerse al mal.

EVALUACIÓN DE LA PORNOGRAFÍA

Desde un punto de vista cristiano, no se puede defender la pomo grafía. Está condenada por muchas razones. La pornografía patrocina un concepto falso y dañino del sexo. El material presenta un concepto físico, material, del sexo que está muy distante del espiritual. Las mujeres son presentadas como objetos, como instrumentos que han de ser usados por los hombres para satisfacer su apetito sexual. La fidelidad conyugal y la castidad son minadas, y la promiscuidad y la perversión sexual son fomentadas.

La perspectiva de la pornografía es totalmente diferente de aquello que la fe cristiana presenta en torno al significado de la vida y del sexo. (Véase Génesis 1:27, 28; Éxodo 20:14; Mateo 5:27, 28; 19:8, 9; Romanos 1:24-32; 1 Corintios 6:13-20; Efesios 4:1-5; Apocalipsis 22:14, 15).

Si bien la pornografía no es la responsable exclusivamente para el cultivo de personalidades enfermizas, evidentemente estimula la violencia y la perversión sexual. El material obsceno provoca respuestas sexuales tales como la masturbación y el soñar erótico. Activa el pensamiento sobre temas pervertidos y por ende, daña la vida espiritual. Frecuentemente excita una expectación para el cumplimiento y la satisfacción sexual que no es realista y por ]o fanto puede conducir al desengaño sexual y a la inadaptación matrimonial.

Muchas personas se convierten en esclavos de Ja obscenidad. Adictas al material pornográfico, tienen un deseo porél que en muchas formas se parece al deseo que tiene el drogadicfo por los narcóticos. Siempre están buscando más materiales que estimulen. Las comisiones que han investigado este problema han descubierto que muchos jóvenes están absortos por lo pornográfico. Comenzando con las revistitas salaces que se pueden adquirir, estos jóvenes progresan hasta las formas más viles de la pornografía. En muchos casos, los jóvenes se han convertido en pervertidos sexuales al vender la pornografía o al servir como modelo para fotografías obscenas.

Indudablemente, existe una íntima relación entre el aumento de la pornografía y la disminución de la fibra moral de un país.

ALGUNAS RESPUESTAS

Estar alerta ante la literatura perversa en su comunidad.

Llevar los materiales pornográficos que lleguen a través del correo a la autoridad respectiva.

Conocer las leyes vigentes locales, estatales, o federales en torno a materiales pornográficos.

Expresar su desaprobación de literatura perversa con tacto a los agentes y distribuidores locales, como así también a los editores de las publicaciones. La expresión por parte del grupo es efectiva y cuanto mas grande sea el grupo que esté de parte de la protesta, tanto más efectiva será.

Los padres deben tener cuidado en torno a los materiales impresos que entran en sus hogares y deben esforzarse por que sus hijos adquieran un conocimiento saludable del sexo de las fuentes más confiables.

Apoyar dirigentes políticos locales que están tratando de elevar las normas morales de la comunidad, resistiendo a los demagogos que quisieran aprovechar este problema de manera cínica a fin de tapar otros problemas importantes de orden moral.

Apoyar y trabajar a favor de leyes que controlen la obscenidad.

Las iglesias deben proveer literatura atractiva, proclamar eficazmente el concepto cristiano del sexo, y unirse a los esfuerzos de la comunidad que fomenten lo saludable.

Tomado de: revista Ancla. Tomo VI. Núm 3. p.34-36.

 
  WCN.  
Volver al Índice