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Fraudes evolucionistas
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Autor: Ministerios antes del fin
El caso del dinosaurio falso

Diciembre, 2000. Londres -- El personal de un museo galés descubrió que uno de sus preciados dinosaurios fósiles, el cual estuvo en exhibición durante 116 años, era falso.
El personal del Museo Nacional de Gales, en Cardiff, rebautizó a su Ictiosaurio como un "ifisaurio", luego de descubrir que había sido construido a partir de un montón de huesos diversos, yeso y pintura.
El engaño fue descubierto cuando el yeso empezó a caerse. Pero las cosas no están perdidas del todo, y ahora el museo utilizará al ifisaurio en una exhibición sobre los engaños científicos ocurridos durante la época victoriana.
Fósil de dinosaurio es mejorado e innovado
Diciembre 2000. Chicago. Decenas de libros evolucionistas han hecho referencia a la existencia de un tricerátopo orgullosamente mostrado desde el 1905 en el Museo de Historia natural Smithsonian. En octubre del 2000 se descubrió que este dinosaurio había sido un fraude. Este dinosaurio había sido "ensamblado de los huesos de 14 otros animales diferentes" (National Geographic®, Edición Diciembre 2000). Esta prestigiosa revista científica humillantemente admite "la cabeza del tricerátopo era demasiado pequeña para su cuerpo, y sus pies eran en realidad pertenecientes a otro dinosaurio que caminaba como un pato…". Ahora los científicos avergonzados han recurrido a un programa computarizado para "reconstruir" el esqueleto.
Estamos seguros de que ya no hay tiempo de informar a los miles de estudiantes a quienes se les enseñó usando un dato falsificado, que sus maestros evolucionistras cometieron un error y que aquello que se les enseñó como "verdad absoluta" en referencia a la existencia de este tipo de dinosaurio, fue no más que un grosero fraude.

¡El Hombre de Alba o el Hombre de Dawson no era más que el fraude más grosero de la historia! El fraude de Piltdown
Inglaterra en 1912. Fósiles de, supuestamente un hombre-mono, después de ser presentados como "evidencia irrefutable" de la evolución del hombre, no resultó ser más que un vergonzoso fraude. El descubrimiento se hizo en Inglaterra en 1912.
La falsificación de Piltdown, como se le ha bautizado, estremeció las bases evolucionistas, ya que estos fósiles fueron los más usados para apabullar a los creacionistas por años y años.
Los fragmentos al parecer fosilizados de un cráneo, una mandíbula, y otros especímenes fueron encontrados por Charles Dawson en una formación arenosa en el Feudo de Barkham, en Piltdown Lewes, cerca de Común, Sussex, Inglaterra. La antigüedad de dichas arenas fue reevaluada en 1926 y resultó que tales formaciones no tenían más que unos miles de años. Los científicos llegaron a esta conclusión gracias al hallazgo de otros fósiles datados de fechas mucho más recientes.
Este cráneo usado como evidencia por los evolucionistas fue fraudulentamente formado por una mandíbula y dientes de un orangután, y el diente probablemente de un chimpancé. Se descubrió que todos estos huesos fueron colocados en las arenas por una persona, para que más luego alguien los encontrara y creyera que eran mucho más antiguas de lo que realmente eran. Las pruebas químicas efectuadas a los fósiles revelaron que los fósiles habían sido manchados deliberadamente, algunos con cromo y otros con una solución de sulfato de ácido de hierro. Los dientes, también habían sido groseramente alterados de manera artificial para que parecieran muy antiguos.
La idea de los evolucionistas que participaron en la falsificación era que a Homus Erectus, (entonces conocido como Pitecantropus) se le considerara como el antepasado del hombre moderno.
En 1955 se acusó públicamente a Joseph S. Weiner, paleontólogo de la Universidad de Oxford, y hasta al propio Dawson de la falsificación. Dawson, abogado rural en Sussex y un geólogo aficionado, dijo que él coleccionó los fragmentos de huesos de Piltdown entre 1908 y 1912. Él trajo los especímenes a Arturo Smith Woodward, guardián de la sección de la paleontología del Museo británico, quién a su vez anunció el hallazgo en una reunión de la Sociedad Geológica de Londres en Dic. 18, 1912.

¡El Hombre de Nebraska no era más que un puerco!
A mediados del año 1925 hubo un juicio en Tennesee, Estados Unidos, donde el futuro de la evolución y la creación se decidiría. En este juicio, uno de los defensores del evolucionismo era el Dr. Clarence Darryl. Este abogado tenía a su disposición la asesoría del principal paleoantropólogo en el momento, Henry Fairfield Ausburn, profesor en la universidad de Harvard. Ellos tenían en su posesión un "colmillo" o un "diente"
En el juicio, el Dr. Fairfield declaró: "Esta es la mejor evidencia de la evolución que hasta ahora tenemos en el continente americano. Este fósil que tenemos aquí (Hesprofísicus Harold Cookaee) o "el Hombre de Nebraska", es claramente uno de un primate evolucionando gradualmente a la forma de un hombre." Y debemos admitir, si uno mira el fósil muy de cerca, notará que ni parece al diente de un hombre, ni tampoco parece de un mono completamente. Así que… de acuerdo con este gran científico de su tiempo, este fósil era "de un mono en mutación a un humano". Ahora bien, gracias a esta "evidencia" en el juicio, la victoria final fue concedida a los evolucionistas. De ese momento en adelante, la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos oficializó la enseñanza de EVOLUCIÓN en vez de CREACIÓN en las aulas. De ahí pasó a todo el mundo. Y todo gracias a la "irrefutable evidencia" de este fósil.
Y quizás te estés preguntando lo mismo que millones de personas se preguntaron cuando esto se publicó: ¿Qué rayos es un Pecarí? Pues, dejemos que sea la Enciclopedia Británica la que nos diga: "Pecarí: es nombre científico para PUERCO. Parecidos a pequeños puercos con orejas erectas pequeñas y casi sin cola. Los pecaríes alcanzan una longitud de 75-90 cm (30-35 pulgadas) y un peso de 33-66 libras." Copyright 1994-1998. Enciclopedia Británica. (Traducido al inglés por Dawlin A. Ureña.)
¿Un qué…? ¿¡Un puerco?
Por supuesto, la admisión de este "error" no fue hecha en público hasta muchos años más tarde. Y ahora asómbrese de la forma en que el hallazgo fue publicado: "El Hombre de Nebraska no resultaba ser más que un pecarí". Mucha gente no sabía lo que un pecarí era, y tampoco le interesaba… La farsa ya estaba montada y nunca más sería sustituida, ni siguiera por la verdad. Con este descubrimiento el hombre se "dio cuenta" de que "sí venimos de un mono", de que "la Biblia es un fraude", y que el Dios de la Biblia, "no nos juzgaría, después de todo".
No obstante a tan FATAL error, la Teorïa de la Evolución continuó enseñándose como VERDAD ABSOLUTA en todo el mundo.
 
  WCN.  
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