World Christian Network
   
Don Juan Claudicante
TwitterCompartir en Twitter   
 

Autor: Adaptación por K. Evensc
"Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro . . ." Mateo 6:24.
"¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos ? Sí Jehová es Dios, seguidle ..." 1 Reyes 18:21.
¡Miembro prominente en muchas iglesias es Don Juan Claudicante! Profesando a Cristo' title='Cristo' >Cristo sin haberse arrepentido de su pecado, ahora fi-
gura como miembro de la iglesia: carente de convicciones, ejemplo ; poder. Don Juan es "amante" de todo. ¡Jamás ofendería a alguien U> mando una posición cristiana que sea inaceptable al mundano! ¡Jama causaría problemas en la iglesia, insistiendo en la doctrina pura y a la vida ejemplar de los hermanos! Solamente quiere una vida de pai sin responsabilidad.
Sin embargo, don Juan no ha podido encontrar la felicidad, pue la INDECISIÓN arroja sobre su vida una sombra de duda, temor ; culpabilidad. En los momentos de cordura y reflexión don Juan se v como necesitado de Dios. El escucha la voz del Señor, quien con ter nura le llama; pero a la vez su corazón se turba con las atractivas se nales que le hace el Diablo. Así pasa el tiempo claudicando entre do pensamientos nuestro don Juan.
Pero, aunque su vida no valga nada en el servicio de Dios, ¿pode mos tolerar a don Juan en nuestra iglesia, viendo que tampoco es un persona escandalosa? ¡No, hermanos!, pues Cristo ha dicho: "El qn no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama (Mateo 12:30). No es posible servir a dos señores.
Don Juan Claudicante es una persona de doble ánimo, "inconstanl en todos sus caminos." ¡El no puede agradar a Dios! El Señor Jesús. e¡ criblendo al ángel de una iglesia dominada por estos "don Juanes", co las siguientes palabras expresa claramente que refuta sus vidas: "í conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o ca líente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré i mi boca" (Ap. 3:15, 16).
Eran muy distintos los primeros discípulos del Señor, cuyas vidi han escrito la historia gloriosa de la verdadera iglesia de Cristo. La Biblia nos dice que ministraban la palabra del Señor en circunstai cías muy peligrosas; pero siempre con gran alegría y regocijo. ¿Por qu< ¡Porque lo hicieron todo con gran sencillez de corazón! Y estos mismi exhortan a todos los creyentes a servir a Dios, no al ojo, como los qi quieren agradar a los hombres, sino con un corazón sincero, temient a Dios (Ef. 6:5; Col. 3:22).
¿Acaso vemos algo de don Juan en nuestro propio carácter y pe sonalidad? Es muy posible que la influencia de este "caballero" hai encontrado lugar en nuestra vida cristiana. Si es así, hemos de not; la falta de gozo, satisfacción y poder espiritual en nuestro ministeri ¿Qué podemos hacer? La Biblia dice: "Acercaos a Dios, y él se acerca: a vosotros. Pecadores . . . vosotros los de doble ánimo, purificad vue tros corazones" (Santiago 4:8).
Ya es hora de disciplinar a don Juan Claudicante, aunque él 9 nosotros mismos, para que nuestro mundo conozca a nuestro Señor Jesucristo, quien nunca claudicó entre dos pensamientos , sino que ". .. afi mó su rostro para ir a Jerusalén" (Lucas 9:51).


 
  WCN.  
Volver al Índice